Omar Maturano ratificó que la adhesión de los gremios del transporte será total durante la jornada de protesta, afectando trenes, colectivos y subtes en todas las provincias argentinas.
Sin servicios de corta, media ni larga distancia
El secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, aseguró que el próximo jueves no funcionará ningún medio de transporte en el territorio nacional. La decisión responde a la convocatoria de la CGT y busca frenar el avance de la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei.
A diferencia de otras jornadas de protesta, esta vez la medida de fuerza se caracterizará por un paro total de actividades sin movilización. Según el dirigente ferroviario, la falta de transporte impide el traslado logístico de los trabajadores hacia los puntos de concentración, lo que garantiza un cese de tareas efectivo en las principales cabeceras del país.
El impacto de la reforma laboral en el trabajador
Desde el sector gremial sostienen que el proyecto de ley que se debate en el Congreso busca precarizar las condiciones actuales. Maturano calificó la iniciativa como un intento de llevar a los empleados hacia la “esclavitud” y advirtió que, tras la reforma laboral, el Poder Ejecutivo avanzará sobre la Ley de Asociaciones Sindicales y el sistema de Previsión Social.
El dirigente cuestionó la estrategia oficialista al señalar que el ajuste está recayendo sobre los asalariados y no sobre la “casta”, como se prometió en campaña. Además, subrayó que la modificación de las leyes vigentes no reducirá la litigiosidad, sino que, por el contrario, generará más juicios laborales que el sistema actual.
Qué servicios se verán afectados
La paralización del transporte es el eje central que define el éxito de la convocatoria. Sin trenes, colectivos ni actividad aeroportuaria, la actividad económica se verá reducida al mínimo. Los puntos clave de la medida incluyen:
- Trenes de pasajeros y carga: Cese total de actividades en todas las líneas (Roca, Mitre, Sarmiento, San Martín y Belgrano).
- Transporte automotor: Adhesión de los choferes de colectivos urbanos e interurbanos.
- Vuelos: Cancelaciones y reprogramaciones en aeropuertos nacionales debido a la adhesión de los gremios aeronáuticos.
- Logística: Interrupción en el transporte de mercaderías y caudales.
El reclamo por la emisión y la deuda
Más allá de lo estrictamente laboral, el sindicalismo puso el foco en la política macroeconómica del Gobierno. Maturano denunció que el Estado continúa emitiendo bonos y deuda, contradiciendo las premisas de austeridad monetaria.
Para los gremios, el derecho constitucional a la huelga es la única herramienta disponible frente a lo que consideran una “batería de leyes” diseñada para desmantelar los derechos adquiridos. La postura de La Fraternidad es inflexible: mientras no existan garantías sobre la estabilidad de los convenios colectivos, el transporte no reanudará sus tareas.

