La titular de Tata Rápido, Lilian Garnica, aseguró que la ecuación de costos “no cierra” tras la disparada del combustible y la falta de actualización de los boletos desde agosto. Ya recortaron hasta un 20% de las frecuencias para evitar el colapso.
La situación del transporte interurbano en el sur santafesino se vuelve insostenible. En medio de una seguidilla de recortes de servicios y con el diálogo con la Provincia estancado, las empresas del sector elevan la presión y advierten: sin una recomposición tarifaria urgente, los colectivos podrían dejar de circular.
“De no tener algún tipo de recomposición, los servicios van a quedarse quietos”, sentenció Lilian Garnica, dueña de la empresa Tata Rápido, en declaraciones al programa Cada Día (El Tres). La empresaria fue tajante: el incremento del boleto “no podría ser menos de un 35 o 40 por ciento”, un ajuste que reconoce, impactará directamente en el bolsillo de los usuarios.
Combustible al 72% y paritarias del 25%: la cuenta que no cierra
Garnica detalló los números que explican el ahogo financiero. “Venimos de un 48% de incremento del combustible desde el comienzo del conflicto en Medio Oriente”, explicó. Pero la cifra se agrava si se toma un período más largo: “Desde agosto hasta ahora, el aumento es del 72%, con paritarias del 25% promedio. Sin recomposición tarifaria, la ecuación no cierra”.
Para graficar la magnitud del costo, la empresaria puso un ejemplo contundente: “Un camión completo de 37 mil litros cuesta alrededor de 84 millones de pesos. Si lo comparás con la recaudación diaria, no hay forma: la balanza no da”.
Sin respuestas de la provincia y con recortes en marcha
A pesar de mantener un diálogo abierto con el gobierno provincial, desde el sector aseguran que no hay definiciones concretas. “Nos llama la atención porque es demasiado largo el proceso para un momento de una criticidad única”, cuestionó Garnica.
Mientras esperan una solución, las empresas ya comenzaron a ajustar la operación para no quebrar. Tata Rápido redujo entre un 18% y un 20% de sus frecuencias, priorizando la eliminación de los recorridos con menor demanda. “Hicimos un estudio profundo y sacamos los servicios que menos usa la gente. Es una necesidad para que no caiga todo el sistema”, afirmó.
La empresaria aclaró que, por ahora, mantienen la cobertura territorial: “No dejamos de llegar a ninguna localidad. Tratamos de que haya un servicio antes y uno después, para afectar lo menos posible al pasajero”.

