En la Argentina, cada 23 de enero se conmemora el Día Nacional del Músico, una fecha destinada a homenajear a Luis Alberto Spinetta, una de las personalidades más influyentes del rock nacional. La jornada coincide con el nacimiento del “Flaco”, ocurrido el 23 de enero de 1950 en el barrio porteño de Núñez.
La efeméride fue establecida en 2015 mediante la Ley Nacional Nº 27.106, sancionada por el Congreso de la Nación, con el propósito de reconocer el valor cultural de la música popular argentina y poner en relieve el legado artístico de Spinetta, símbolo de creatividad, sensibilidad y profundidad poética.
Spinetta trascendió el rol de músico para convertirse en un referente cultural: fue compositor, cantante, poeta y pensador, con una obra que marcó a distintas generaciones. Como fundador y principal impulsor de bandas clave como Almendra, Pescado Rabioso, Invisible y Spinetta Jade, desarrolló un camino artístico innovador, atravesado por influencias del jazz, la literatura, la filosofía y la experimentación sonora.
Su relevancia en la historia del rock nacional no se limita a su aporte musical, sino también a su postura ética y estética. Defensor de la libertad creativa y del amor como motor transformador, Spinetta sostuvo una manera de hacer música ajena a las lógicas comerciales. Su lírica, rica en imágenes y profundidad emocional, continúa vigente y es objeto de estudio, reinterpretación y homenaje.
Entre una discografía extensa y diversa, hay canciones que se volvieron parte del ADN cultural argentino. Cinco de las más recordadas son:
- – Muchacha (Ojos de Papel) – Himno generacional incluido en Almendra (1969).
- – Seguir viviendo sin tu amor – Una de sus canciones más populares como solista.
- – Bajan – Clásico de Artaud (1973), disco clave del rock argentino.
- – El anillo del Capitán Beto – Relato urbano y poético convertido en emblema.
- – Cantata de puentes amarillos – Obra cumbre inspirada en Vincent van Gogh.
A más de una década de su partida, el legado de Luis Alberto Spinetta permanece vivo. El Día Nacional del Músico no solo recuerda su nacimiento, sino que reafirma el valor de la música como expresión cultural y herramienta de transformación, bajo la huella indeleble de uno de sus máximos creadores.

