En un acto que marca un hito en la gestión de seguridad de la región, la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, anunciaron que enero de 2026 cerró con el registro de homicidios más bajo desde que existen estadísticas oficiales en el Departamento Rosario. Con apenas nueve casos reportados frente a los 16 del año anterior, las autoridades destacaron un cambio estructural en la dinámica de violencia de la ciudad.
Durante su visita, la ministra Monteoliva subrayó que estos resultados no son fortuitos, sino el fruto de la continuidad del Plan Bandera, iniciado hace dos años por la entonces ministra Patricia Bullrich y el gobernador Pullaro. Los datos preliminares de la Dirección Nacional de Estadística Criminal confirman una baja sostenida de la inseguridad, especialmente en comparación con los periodos de mayor conflictividad vinculados a bandas criminales.
“Hoy, Rosario tiene otro rostro”, afirmó Monteoliva durante su discurso, donde puso énfasis en que la coordinación de las fuerzas se basa actualmente en el uso de evidencia para la toma de decisiones operativas.
Fortalecimiento logístico: 100 nuevas unidades para patrullaje
Como parte de la agenda oficial, el Gobierno de la provincia de Santa Fe hizo entrega de 100 camionetas 0 km destinadas a las fuerzas federales que integran el Comando Unificado Rosario. Estos vehículos serán desplegados de inmediato en zonas estratégicas para optimizar las tareas de prevención y control.
La ministra destacó que esta inversión no solo mejora el trabajo operativo y la capacidad de respuesta en el territorio, sino que también dignifica la labor de los efectivos de Gendarmería, Policía Federal y las demás fuerzas intervinientes.
Previo al acto de entrega, las autoridades mantuvieron una reunión técnica en el Destacamento Móvil II de Gendarmería Nacional. Del encuentro participaron altos mandos como el Comandante General Claudio Miguel Brilloni y el Comisario General Mariano José Giuffra. Allí se ratificó el compromiso de mantener el despliegue territorial y las tareas de investigación que, aunque muchas veces no son visibles para el público general, tienen un impacto directo en la reducción de los índices delictivos cotidianos.

