El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, afirmó que el Gobierno nacional evalúa la posibilidad de cerrar la Televisión Pública, aunque aclaró que, por el momento, la decisión inmediata será avanzar con un cambio de nombre de la señal. Según explicó, si bien la emisora no puede ser privatizada por una prohibición legal, el Poder Ejecutivo sí tiene margen para reducir su estructura y gastos al mínimo.
“Hay que hacerla eficiente, achicarla todo lo que se pueda para no tener que privatizarla. La chance de cerrarla existe, se podría bajar la llave, pero por ahora le vamos a cambiar el nombre”, sostuvo el funcionario durante una entrevista en un streaming. En ese marco, adelantó que la señal dejará de llamarse TV Pública como parte de lo que definió como un “cambio simbólico” en la orientación del medio, en línea con la impronta del Gobierno de La Libertad Avanza.
Adorni explicó que, a través de retiros voluntarios y otros mecanismos administrativos, el Ejecutivo busca mostrar un giro respecto de la etapa anterior. En diálogo con Infobae, señaló que el nombre actual de la emisora “puede sonar kirchnerista” y remarcó que, desde la asunción del presidente Javier Milei, existe una directiva para retirar “toda cartelería con contenido ideológico” de los organismos del Estado.
La Televisión Pública y Radio Nacional atraviesan actualmente un proceso de profunda reestructuración bajo intervención estatal. El Gobierno nacional oficializó recientemente la prórroga de esa intervención en Radio y Televisión Argentina (RTA) mediante el Decreto 79/2026, que extiende la medida hasta el 1º de febrero de 2027.
En paralelo, el plan de retiros voluntarios mencionado por Adorni apunta a reducir la planta de los medios públicos en alrededor de 500 trabajadores, lo que representa cerca del 20% del total de los 2.400 empleados actuales. El recorte alcanza tanto a la TV Pública como a las 50 emisoras de Radio Nacional e incluye a periodistas, productores y personal administrativo. Solo en la señal televisiva, la dotación asciende a unos 1.300 empleados, cifra que el Gobierno considera “excesiva”.
Desde los gremios del sector, como SATSAID, SiPreBA, APJ y SALCo, advierten además sobre una fuerte pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, al señalar que los salarios permanecen prácticamente congelados desde agosto de 2024, con sueldos que en muchos casos quedaron por debajo de la línea de pobreza. En ese contexto, los empleados de la TV Pública rechazan la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo y alertan que las medidas en marcha podrían provocar un “daño irreversible” en los medios públicos.

