La Unión Industrial Argentina (UIA) cuestionó el discurso del presidente Javier Milei ante el Congreso y respondió con una frase histórica del expresidente Carlos Pellegrini: “Sin industria no hay Nación”.
A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, la entidad empresaria expresó su “preocupación” por la situación que atraviesan distintos sectores industriales y varias provincias del país. “La transición hacia un nuevo esquema económico implica un proceso de adaptación profundo que no es homogéneo ni inmediato”, señalaron.
Desde la organización advirtieron que numerosas empresas, especialmente las PyMEs, enfrentan un escenario complejo marcado por bajo nivel de actividad, elevada presión fiscal, dificultades de financiamiento y caída del empleo.
El documento fue publicado luego de una reunión entre el Comité Ejecutivo de la UIA y representantes de las uniones industriales del Norte argentino, quienes solicitaron respaldo para impulsar medidas que estimulen la actividad productiva. Según indicaron, la región integrada por Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán —que concentra cerca de una cuarta parte de la población nacional— presenta el menor poder adquisitivo del país y un bajo nivel de empleo privado formal, lo que deriva en una alta dependencia del empleo público.
Reconocimientos y reclamos
La entidad, presidida por Martín Rapallini, también reconoció avances del Gobierno en materia de equilibrio fiscal y en la implementación de reformas estructurales, como la desaceleración de la inflación, la actualización del marco laboral y el proceso de integración internacional orientado a mejorar la competitividad.
No obstante, remarcó que la industria compite directamente con el mundo y necesita condiciones acordes a estándares internacionales en presión impositiva, infraestructura y costos financieros. “Es fundamental avanzar en una agenda que reduzca las distorsiones acumuladas. El objetivo es ofrecer bienes de calidad global a precios internacionales”, plantearon.
Por último, la UIA defendió el rol del empresariado frente a las críticas del Presidente y sostuvo que el sector privado “no diseñó el marco económico previo ni es responsable de las distorsiones estructurales acumuladas durante décadas”.
“En esta etapa de transformación, el respeto es condición básica del desarrollo. Respeto hacia quienes producen, invierten y generan empleo. Es el punto de partida para reconstruir la confianza que la Argentina necesita, tanto puertas adentro como frente al mundo”, concluyó la entidad.

