Una delegación de especialistas en seguridad penitenciaria de organismos internacionales y funcionarios extranjeros recorrió esta semana las obras de “El Infierno”, el nuevo centro de detención para reclusos de alto perfil que la provincia de Santa Fe construye en la localidad de Piñero, en las afueras de Rosario.
La comitiva estuvo integrada por referentes de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y contó con el respaldo de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) de Estados Unidos. Entre los presentes se destacó Jeremie Swinnen, especialista en crimen transnacional y representante de la INL en Argentina.
La visita formó parte de un taller especializado realizado en la Escuela Penitenciaria de Santa Fe. Durante las jornadas, los expertos analizaron la evolución del crimen organizado en la región y debatieron sobre estrategias para neutralizar la influencia de las bandas criminales dentro de las prisiones.
Asimismo, se realizaron comparaciones con modelos penitenciarios de otros países, como el caso de Brasil, buscando optimizar las políticas de seguridad interna y externa.
Avances de la obra
Como cierre de la agenda oficial, los especialistas inspeccionaron el predio donde se levanta el complejo diseñado exclusivamente para detenidos de máxima peligrosidad. Según los datos técnicos recabados durante la recorrida:
- La construcción de “El Infierno” presenta un avance cercano al 50%.
- Se estima que las obras estarán finalizadas para fines de 2026.
Este nuevo penal es considerado una pieza clave en la estrategia del gobierno provincial para desarticular el mando de las organizaciones criminales desde el interior de los sistemas carcelarios.

