El sector comercial de Mar del Plata atraviesa un escenario crítico tras la difusión de los datos de la temporada estival 2026. Según un informe del Departamento de Estudios Sociales y Económicos (DESE) de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP), las ventas registraron una caída interanual del 4% en febrero. La tendencia negativa se consolida al observar la comparación mensual, que arroja una baja del 6,1% respecto a enero, mes que ya había iniciado el año con un retroceso del 6,4%.
Desde la entidad empresaria calificaron los resultados como lapidarios y advirtieron que esta temporada resultó peor que la anterior. El presidente de la UCIP, Blas Taladrid, vinculó directamente este fenómeno con la pérdida de poder adquisitivo de los turistas y residentes. Según explicó, el comportamiento del consumidor se ha limitado a la compra de productos básicos, bajo la premisa generalizada de que “no hay plata”.
El relevamiento, realizado en centros comerciales a cielo abierto y que abarca rubros desde alimentos hasta indumentaria y ferretería, refleja un profundo malestar en las utilidades y la sostenibilidad de los negocios:
El 46% de los comerciantes asegura que su situación empeoró respecto al año pasado, mientras que otro 46% afirma que se mantiene igual. Solo un 8% reportó mejoras. Más del 50% de los locales calificó sus ganancias como “regulares” y un 25,4% las definió como “malas”.
De cara a los próximos meses, el 31,7% de los encuestados estima que las ventas seguirán bajando, mientras que la mayoría (55,6%) cree que se mantendrán sin cambios.
La incertidumbre económica ha paralizado los planes de expansión en la ciudad balnearia. El 82,5% de los comerciantes considera que no es un buen momento para realizar inversiones en sus establecimientos. Solo un escaso 14,3% se muestra dispuesto a invertir en sus emprendimientos actuales.
Respecto a la visión a largo plazo, el optimismo es moderado: el 25,4% cree que la situación podría mejorar dentro de un año, aunque la mayoría (57,1%) estima que el panorama seguirá igual al actual. El informe concluye que el cierre de la temporada deja a la comunidad comercial en estado de alerta, marcada por un consumo moderado y una fuerte preocupación por la viabilidad económica de los locales.

