El exministro de Trabajo de la provincia de Santa Fe, Juan Manuel Pusineri, realizó un análisis minucioso de los datos del mercado laboral. El texto, titulado “Una lupa sobre los ‘400.000 empleos nuevos en dos años’ que plantea Federico Sturzenegger: los datos lo desmienten”, sostiene la falsedad del discurso oficial.
Para su estudio, el analista compara el 4° trimestre de 2023 con el mismo período de 2025. Y afirma: “La desocupación sube del 5,7% al 7,5% (de 800.000 a 1,1 millones de personas), la tasa de empleo disminuye, crece la presión sobre el mercado laboral y se pierden más de 200.000 empleos asalariados formales. Lejos de una expansión, lo que se observa es un deterioro en las condiciones de trabajo”.
En su trabajo sostiene: “Cuando se analizan en conjunto los indicadores, el panorama es claro. La población crece y también la población económicamente activa, pero ese mayor número de personas en el mercado laboral no se traduce en más empleo. Por el contrario, baja la tasa de empleo y aumenta la desocupación”.
Por otro lado, detalla que “se intensifica la presión sobre el mercado laboral: si se consideran los desocupados, los ocupados que buscan otro empleo y los subocupados, alcanza al 30% de la población económicamente activa”.
Sin embargo, en esta discusión el exfuncionario afirma que “el punto central es la calidad del empleo”. Y describe: “Los asalariados se reducen de 10 a 9,7 millones y los asalariados formales caen de 6,4 a 6,18 millones. Al mismo tiempo, los trabajadores no asalariados aumentan de 3,5 a 3,8 millones”.
Y argumenta: “Esto muestra que no hay una creación genuina de empleo de calidad, sino un reemplazo de puestos asalariados por formas más inestables y precarias de trabajo. La caída del empleo formal se explica por la pérdida de puestos asalariados, no por cambios en el monotributo social”.
Más adelante indica: “La informalidad se mantiene en torno al 43%, el 16,5% de los ocupados busca otro empleo y la subocupación alcanza al 11,3%”.
“También es incorrecto afirmar que los trabajadores independientes ganan más que los asalariados. Ese dato surge de la Cuenta General de Inversión que promedia realidades muy distintas: incluye desde empresarios y profesionales de altos ingresos hasta trabajadores de ingresos bajos —como muchos vinculados a plataformas—, que son mayoría”, analiza.
Finalmente, reflexiona: “En síntesis, los datos no muestran una expansión del empleo, sino un mercado laboral más deteriorado: menos empleo formal, más precarización y mayor fragilidad en las condiciones de trabajo”.

