El gremio liderado por el Capitán Mariano Moreno desmintió un comunicado de la cámara empresaria CAPEAR ALFA y denuncian que los armadores mienten sobre una supuesta “falta de oficiales” para flexibilizar las dotaciones a bordo, poniendo en grave riesgo la vida humana en el mar con el único objetivo de reducir salarios.
El Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo rechazó “de manera tajante” las recientes consideraciones vertidas por la Asociación Cámara Argentina Pesquera (CAPEAR ALFA) en representación de empresas armadoras del sector pesquero.
En un comunicado emitido esta semana, la cámara empresaria advirtió sobre la aplicación de una norma a la que calificaron de “vetusta”, la cual obliga a los buques costeros marítimos a enrolar a un segundo patrón. Desde el gremio aclararon que el decreto citado por las empresas (Decreto N° 4516/73) fue derogado y que la exigencia actual no surge de un capricho, sino del cumplimiento de la Ordenanza Nº 3-09 de la Prefectura Naval Argentina. Esta normativa establece las dotaciones mínimas requeridas para garantizar la seguridad de la navegación, la prevención de la vida humana en el mar y la protección ambiental.
Las empresas armadoras argumentaron problemas de “espacio físico” en las embarcaciones y una “falta de oficiales habilitados”, pretendiendo justificar así el uso de “marineros familiarizados” para cubrir guardias de puente bajo supervisión., indicaron desde gremio marítimo y fluvial
“Existe un plantel suficiente para cubrir todas las vacantes”, aseguró el Capitán Moreno y denunció que “últimamente algunos armadores, en complicidad con ciertas agencias marítimas, le informan a la Prefectura que no existe personal con la habilitación denominada Contes y pretenden embarcar personal con habilitación inferior, sin consultar a las organizaciones sindicales competentes, vulnerando así el reglamento vigente del Decreto 37/2025”.
Sobre la intención de reemplazar a los oficiales por marineros, la entidad gremial advirtió sobre el peligro inminente que esto representa. “Pensar en suplir a un marinero por un Oficial sería vulnerar las consideraciones de seguridad de la vida humana en el mar, con las consecuentes responsabilidades de orden penal, administrativo y civil”, subrayaron. Al respecto, señalaron que el marinero no posee los conocimientos, los cursos ni las habilitaciones necesarias, y que en la práctica seguiría desatendiendo las funciones propias de conducción para trabajar en cubierta.
Finalmente, la organización dejó en claro que el verdadero motivo del reclamo empresarial es netamente económico.
“Entendemos la situación actual que vive el país, no somos ajenos, pero pretender enrolar a marineros a cargo de buques en lugar de Oficiales por un fin de ahorro económico, y perjudicar a personal de la Marina Mercante Nacional que se capacitó y rindió todos los exámenes de competencia para después no tener cupo ni trabajo a bordo, es algo que esta representación de los trabajadores no va a permitir”.

