A lo largo de la reciente discusión legislativa con respecto a la nueva Ley de Modernización Laboral que anoche sumó su media sanción en la Cámara de Senadores, la política y el mundo gremial de San Lorenzo se movió poco y nada para mostrar su descontento ante esta nueva iniciativa del gobierno nacional.
Recien el pasado martes 10 de febrero las organizaciones gremiales del Cordón Industrial participaron de una multitudinaria marcha en la ciudad de Rosario, que tuvo gran participación de entidades sindicales agrupadas en el Frente Sindicatos Unidos.
Antes y después, no se realizaron grandes manifestaciones públicas de ningún tipo en lo que se conoce como el polo productivo más importante de la provincia.
El análisis político sostiene que es poco el apoyo que se puede recibir de grandes estructuras nacionales, y que las movilizaciones así pierden vigor a la par que no son hoy bien recibidas por la población en general.
Además, los grandes sindicatos de la región concentran hoy la masa salarial mejor paga de la región y de la provincia en lo que son los rubros industriales, algo que también es de público conocimiento en la ciudad.
La “reforma laboral” pasa así por un camino poco transitado y en buenas condiciones para un gobierno nacional que, en el plano político – legislativo, goza de un buen andar hoy sin una oposición fuertemente organizada que no tiene un sostenido anclaje territorial en el resto del país.

